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 Fiesta Glam-Gótica masiva en donde los hijos de la noche sección México vestimos nuestros mejores trapos para celebrar que, aparte de la noche, no tenemos nada más que celebrar

Viva Glam 2006

 
MN Simple
MN Avanzado

 
Publicado
2006-12-20
 
El Viva Glam es una fiesta de apenas cinco años de edad que año tras año se convierte en un clásico dentro de la comunidad underground Mexicana, organizada por la gente de The Bat Cave Club y The Real Under, cuyo motivo principal es vestir rigurosa gala dark para revivir algo que nunca ha nacido, para probar la amarga esencia del lado oscuro y regalar sonrisas cómplices y voces mudas a cualquier desconocido.
 

Viva Glam 2006Conocí el Victoria hace unos cinco años, cuando era un antro gay de gente nice, y lo redescubrí el veintinueve de julio de este año. Llegué muy temprano, en compañía de un amigo comunista. Decidimos dar una vuelta a la cuadra, pero eso nos tomó escasos quince minutos. Platicamos un rato en mi carro acerca del paralelísmo entre el movimiento dark folk y la ideología comunista de hace algunas décadas, de cómo a un alemán nacionalista se le tacha de neonazi y que, en muchos de los casos, no tiene nada que ver una cosa con la otra.

Mi amigo se cambió de vestimenta, yo me pinté la cara con mi maquillaje de payasito y me hice una raya en los ojos al estilo del vocalista de Gothminister, a pesar de que al salir del antro recordé que él se pinta el rostro de negro y los ojos de blanco. En fín, quedé como el robahamburguesas de macdonalds con la boca ElGuasonesca y me dije: muy al estilo musical de Novy Svet. Y me sentí feliz. Viva Glam 2006 Me puse mis batas creadas por mí mismo y nos fuimos a formar. Para cuando llegamos a la fila ya había algo de gente en la entrada. Seguimos platicando mi amigo y yo acerca del arte gótico. Le conté que hace tiempo leí que una iletrada hacía la referencia de que el movimiento gótico no tiene nada que ver con las catedrales góticas, y le dije a mi amigo que esa pobre es una pendejeta que no tiene idea de lo que dice. Simplemente se necesita ser creativo por convicción para entender cómo se metamorfosea una manifestación artística de una forma de expresión a otra. Es algo sencillo, si te apasiona el arte. Pero si tu máximo filosófico es Chespirito, pues ni cómo ayudarte, como diría Paco Stanley. Para muchos, todo surge a partir del cine de Hollywood de los años veintes, treintas y cuarentas. Pero, ¿de dónde salieron los guiones? ¡Pues de la literatura gótica! Sólo un zopenco creería que a Drácula lo inventó la 20th Century Fox. Mi orgasmo charlado fue interrumpido cuando nos dejaron entrar. Va muchísima gente, me dijo Sergio el Panqueque.

Entré, no sin antes respirar profundo en caso de que las masas entorpecieran mi respiración y, para sorpresa, estaba vacío. Y las playeras y discos a los primeros doscientos fue pura mentira. En fín. Me senté a un lado de una pequeña barra atendida por una chica encantadora que accedió pronta a dejarse tomar fotos. Sobre un escenario oscuro y lleno de moho estaba una pequeña tornamesa con bocinas a los lados y detrás de ella un DJ tocando synthpop, mientras en las pantallas arrugadas y vetustas ofrecían imágenes de Rozz Williams, Eva O, Paris y el regordete William Faith. La noche cayó y otro DJ se hizo cargo de la velada.

Poquito a poco llegó más gente, lá música se dejó escuchar en todo su esplendor sonoro, pero nadie se atrevía a bailar. Obligué a mi amigo a ir a la pista y movernos como poseídos por hormigas invisibles, pero él corrió a una esquina. Yo me paré a la mitad y comencé a bailar, porque supuse que de eso se trataba el evento, de disfrutar el rato entre gente vestida de negro gótico, de rosa punk o de militar folk. Disfruté un rato y para cuando me dí cuenta ya había mucha concurrencia. La atemporalidad estaba en todo su apogeo con vestidos medievales, punketos ochenteros, uno que otro que creyó asistir a un baile de máscaras y dos que tres rebeldes que decidieron ir con ropa popera, por eso de que no les gusta que les impongan reglas (mas que las que la sociedad dicta por cuanto a la vestimenta).

Comencé a tomarle fotos a chicos y a chicas, todos muy amables, todos regalándome sonrisas tras el enceguecedor flashazo, y comencé a fotografiar a la gente que atendía. El DJ de pelos azules se ocultó, pero de todas formas capté su rostro y su sonrisota cuando no se dio cuenta y sin pedirle permiso. El único que no accedió fue el empleado con la tejana. Creo que pensó que le robaría el alma al tomarle una foto. Él fue el único culero de la noche. A otro empleado, uno de tez morena, cabello corto y negro, hasta lo hice posar y muy amablemente accedió.

Viva Glam 2006Bajé a sacudirme al ritmo del punk, death rock, rockabilly y demás asincronizantes melodías y para cuando me dí cuenta el lugar estaba atascado. Nunca supe cuándo llegaron tantos ni cómo entraron todos. Era sorprendente el número de personas que, según mis cálculos marcianos, sobrepasaban las dos mil personas. Capté presto un par de imágenes de simpatizantes del movimiento andrógino, no sin la debida admiración y subí a seguir bailando Xotoeces y VNV-Apoptygmadas por el estilo.

No tomé más que agua, porque no necesito ni alcohol ni enhervantes para alucinar, tampoco para sentirme bien conmigo mismo. La algarabía y el acohól entraron juntos de la mano. La fiestita se convirtió en aquelarre. La noche se llenó de brillos sintéticos de telas relumbrantes y arrugadas, de maquillajes sencillos, elaborados o chuscos como el mío, de botas fetichístas, de atuendos con memoria falsa de épocas victorianas, como si las gárgolas de Notre Damme hubieran pedido permiso para escapar un rato al decadente Victoria, de paredes descarapeladas, piso de madera crujiente, pestilentes alfombras, balcones a punto de caer, con ese aire terrorífico que se respira en todo inmueble antiguo. Aparte del Victoria, nada pudo ser más digno para la pacífica androgínia hongueada del movimiento dark, en todas sus facetas, como para albergar a los hijos de la noche vestidos de gala, luciendo cadenas y picos, ojos sintéticos, bustieres exquisitos de los cuales brotaban suspiros de la fuente divina que los contenía, hombres fundidos en femeniles apariencias, mujeres regias cual amazonas, seres mágicos y sombríos. Los anfitriones iban y venían como pensamientos fortuitos, se perdían tras los espejos, aparecían tras puertas ocultas portando sonrisas, miradas de las que entretejen a todos para convertirlos en sólo uno. Pocas veces me he divertido tanto y bailado de todo a la vez. Lo que me llevé de la noche, mi segunda noche de gala, porque la primera la pueden leer en http://qliphoth.eximeno.com, fueron varias sonrisas, miradas sinceras, un silencio abrazador enmedio del ruido, un estilo de vida oculto, ligero, que se transparenta con la noche y se quiebra con las primeras mirillas del sol, cientos de besos del alma, etéreas caricias y pensamientos cómplices. Me sentí yo mismo, como pocas veces logro hacerlo.

Salí temprano, porque la multitud es algo de lo que no disfruto, de lo que prescindo con facilidad; la concurrencia, la algarabía, la felicidad me hastían, me corrompen, me hacen sentir algo que no soy y por eso huyo hacia los brazos fríos de la noche, para disfrutar mi soledad a solas, para sentirme único bajo el cobijo maternal del lado oscuro; para ser el único en escuchar el susurro de la noche.

Evento Comentado por: Moultoenromes  {MN}
Fotografía por Moultoenromes  {MN}

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